Aumentó un 30% la cantidad de universitarios que asiste al comedor

Martes 21 de mayo de 2019 | 06:30hs.
La mayoría de los estudiantes acude temprano para tener lugar y el pico de la fila se da entre las 12 y 12:30. | Foto: César Lasso
Emmanuel López Del Valle

Por Emmanuel López Del Vallepolitica@elterritorio.com.ar

“Vamos al come” es una frase muy recurrente que emplean los universitarios que, después de extensas horas de estudio, acuden al comedor para almorzar o cenar. Sin embargo, producto de la crisis, la cantidad de estudiantes que asiste para recibir una porción de comida aumentó hasta un 30%, en comparación con el año pasado.
Por día, el comedor Néstor Kirchner -ubicado en calle Félix Bogado 2160- recibe a 1.500 comensales universitarios para el almuerzo y más de 500 para la cena de alumnos de Humanidades y Ciencias Sociales, Ciencias Exactas y Enfermería.
El número se amplía si se tienen en cuenta los comedores de Oberá y Eldorado que tiene la Unam. En total, se preparan hasta 4.400 raciones diarias en todos los comedores universitarios de la provincia.
Asimismo, muchos de los que asisten al comedor consideran que la gratuidad de la comida posibilita ahorros de hasta 4.000 pesos por mes que se invierten en fotocopias, apuntes u otros insumos de estudio.
Como consecuencia del incremento en la cantidad de estudiantes, el tiempo de espera también aumentó. En los días más concurridos, las filas se extienden hasta por dos cuadras y la espera supera la hora.

Demanda en alza
Si bien el comedor siempre fue concurrido, el estudiantado mencionó que, hacia finales del año pasado y principios de éste, fue considerable la cantidad de alumnos que asisten todos los días al comedor. “Una vez comencé a hacer la fila a la vuelta del comedor, por calle Líbano, casi en la esquina de la avenida Trincheras”, rememoró Tatiana (24), de Trabajo Social.
En diálogo con Acá te lo contamos por Radioactiva, el secretario de Asuntos Estudiantiles de la Unam, Ronald Rojas, confirmó que “este año hubo un incremento en la cantidad de comensales y los últimos datos arrojan que hay un promedio superior a 1.500 personas que asisten para el almuerzo y unas 500 para la cena en el comedor de Humanidades y Exactas”.
Indicó que las cifras son similares en el comedor de Ciencias Económicas, que está ubicado en el Campus.
Sobre la cantidad de porciones que se sirven por día, Rojas señaló que “se cocinan unas 4.400 para todos los comedores con los que cuenta la universidad, de los cuales el 70 por ciento se consume al mediodía y el 30, a la noche”.
Rojas reconoció que la amplia demanda de los estudiantes a principios de año derivó que se abra el comedor con dos semanas de anticipación.
Además, añadió que “todos los meses nos estamos sentando a hacer números porque el presupuesto de la universidad está cada vez más opacado por la inflación”. En este sentido, afirmó que la Unam garantizará el presupuesto para Bienestar Estudiantil aunque reconoció que “hay que empezar a rever algunos viajes y comenzar a hilar fino los números”.
En los mismos términos se expresó el vicedecano de la Facultad de Humanidades, Cristian Garrido: “Tenemos la decisión de continuar con las políticas de bienestar estudiantil de garantizar los beneficios, pero las posibilidades se deterioran para financiar otras actividades”.
Comparado con el 2018, afirmó que aumentó en un 30% la cantidad de estudiantes que asisten al comedor, aunque los números finales se conocerán hacia finales del primer cuatrimestre con el balance definitivo del ingreso 2019.

Filas extensas
Como consecuencia de la alta demanda por la comida, las largas filas de alumnos se volvieron un acto rutinario.
Desde la apertura a las 11.30 hasta el cierre -entre las 13.30 y 14-, el comedor siempre está lleno. El pico se produce entre las 12 y 12.30, horario en que la mayoría de los estudiantes sale de clases. Para evitar esa situación, son varios de los alumnos que salen antes de clases para tener garantizado el lugar y evitar la espera extensa.
Entre marzo y mayo, se observó que las filas se extendieron hasta dos cuadras, llegando inclusive hasta la esquina de las calles Líbano y Trincheras, a la vuelta de donde se ubica el comedor. A su vez el tiempo máximo de espera llegó hasta la hora y hora y media los días martes y miércoles, que son los de mayor concurrencia.
David F. (23), estudiante de la Licenciatura en Historia, precisó que “en los primeros meses de cursada, hubo días en que el comedor estuvo saturado de gente y para tener lugar teníamos que venir a las 11, ni bien abría el comedor”.
El mismo panorama comentó Susana Roa (25), estudiante avanzada en Comunicación Social, que “cada vez que vengo veo muchísima gente, nos sentamos y ya estamos apretados. Todos los días es sorpresivo. Esto es por consecuencia de la situación económica que nos aqueja a todos y esta posibilidad de tener el comedor gratuito a muchos chicos nos salva, e inclusive, hay algunos que sólo comen gracias a esto, sino sería difícil”.

Ahorro para fotocopias
Muchos de los estudiantes confirmaron que asisten al comedor para obtener ahorros que lo destinan para la compra de fotocopias o de insumos para el estudio.
Victoria (18), estudiante de Turismo y oriunda de Jardín América, detalló que “como soy del interior tengo varios gastos. Vengo todos los días, almuerzo y ceno en el come y me ahorro muchísimo en comida, unos 4.000 pesos más o menos. Ese dinero lo invierto en apuntes, fotocopias y elementos para limpieza o yerba para el mate”.
Lo mismo comentó Leandro (23), estudiante de Ingeniería Química, ante su asistencia diaria al comedor universitario. “Es una de las pocas facultades que tiene un comedor gratuito y nos garantizan el plato de cada día, más aún en estos tiempos difíciles de la economía del país y los estudiantes somos los más afectados”, dijo. Si bien él es posadeño, opta por el comedor para que en su casa haya menos gastos en comida.


Becas, una opción frecuente

Desde la Secretaría de Bienestar Estudiantil de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la Unam afirmaron que el 40% del presupuesto que maneja ese establecimiento está destinado a becas.
Apuntes, comedor, guarderías, albergues, salud y deportes son las becas que otorga la facultad aunque las más demandadas son las de comedor y apuntes.
“A pesar de la crisis, la facultad hace un esfuerzo muy grande y no redujo para nada los beneficios que tiene hacia sus alumnos”, mencionó Marta Pawluszek, directora de Bienestar Estudiantil de Humanidades.
Asimismo, detalló que desde Nación no envían presupuestos específicos para becas y es la misma Facultad quien la financia y sustenta.

4.400

Son las raciones que preparan en total todos los comedores de la Unam. El de Humanidades es el más concurrido y ofrece por día 1.500 porciones.

70%

Los comedores de la universidad ofrecen almuerzo y cena para los estudiantes. El mayor porcentaje acude al mediodía y el 30%, a la noche.

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