Belleza que invade los sentidos

Domingo 17 de noviembre de 2019
Cuando decidimos conocer el Cerro de los Siete Colores nos hospedamos en Terrazas de la Posta,Purmamarca. Recibimos muy buena atención, el personal era muy amable y accesibles en check out late, desayuno normal, buen lugar para tener un desayuno en la terraza teniendo una vista espectacular...
El pueblo hermoso, típico de la zona, muchas peñas, bastantes negocios con venta de artículos regionales.
Y qué decir del cerro de los siete colores, podés pasar tiempo mirándolo y de acuerdo cómo va iluminando el sol, cambia. Es tan lindo que volvería a quedarme más días. Aparte desde Purmamarca son más fáciles y menos cansadoras las excursiones a las salinas, Tilcara, Iruya o la Quebrada de Humahuaca.
Purmamarca es muy bello, la plaza es realmente pintoresca y alrededor de ella se ponen los vendedores ambulantes con todo lo que se te puede ocurrir. Desde una de las esquinas de la plaza ves el cerro de los siete colores, cuadra típica de las fotos de Purmamarca. El cerro tiene un mirador( te cobran una mínima entrada) donde ves todo el pueblo abajo y alrededor el cerro, la vista es realmente increíble y además tenés a partir de ahí el paseo los colorados. Este paseo es un circuito que podes hacer a pie o en auto, a pie demoras una hora, hora y media si sos de parar a sacar fotos. Hay gente que al hacerlo se apuna por la altura (podés comprar hojas de coca, eso te recupera el oxígeno).
Los colores que podés apreciar en esos cerros y las cuevas que se forman, son realmente maravillas. 
Si tienen la posibilidad de hacer noche en Purmamarca se los recomiendo porque se aprecian muy bien las estrellas y el amanecer.

Analía Cardozo
empleada