Boca empató en Brasil y avanzó a las semifinales de la Copa Libertadores

Viernes 5 de octubre de 2018 | 00:05hs.
En un duelo determinante para el futuro del ciclo de Guillermo Barros Schelotto, Boca supo resistir esta noche en su visita a Belo Horizonte, empató 1-1 con Cruzeiro y se metió en las semifinales de la Copa Libertadores.

El Xeneize no la pasó bien en tierra brasileña, pero supo contener la euforia del local cuando perdía 1-0, encontró el alivio en el gol de Pavón en el descuento y así se aseguró el pasaje a semis, instancia en la que se cruzará con Palmeiras.

Guillermo plantó un Boca diferente. Con un tridente más combativo en el mediocampo y tres flechas: Pavón, Zárate como “falso 9” y el colombiano Villa. Sin temor a saltar líneas, con el objetivo de aprovechar los espacios tras el 2-0 de la ida.

Entre la cadencia del local y el buen bloque que armó el Xeneize, la visita consiguió quitarle ritmo al partido. Cruzeiro, a su vez, denunció evidentes problemas en la elaboración. Sin embargo, algunos pelotazos cruzados también descubrieron grietas en el fondo. Allí radicó la señal de alarma para la ribera.

Sólo dos remates sacudieron la intrascendencia: uno de Pablo Pérez y otro de Silva, que forzaron las buenas intervenciones del arquero. Y un par de polémicas: el penal que pidió todo Boca a Sebastián Villa y que el delantero intentó fabricar con una soberbia actuación, y el gol anulado a Hernán Barcos por la jugada peligrosa de Dedé, el mismo que lesionó (involuntariamente) a Esteban Andrada.

En la segunda parte, el conjunto de Minas Gerais salió con mayor impulso, pero la misma sequía de ideas. Empujó, sobre todo mediante la pelota parada. Y accedió al descuento a los 12 minutos, tras una pelota parada y la aparición sorpresiva del ingresado Sassá, quien a los 25 segundos de entrar al campo gritó el descuento.
La apertura del marcador reavivó al público local, que hizo pesar su apoyo para el crecimiento individual y colectivo del equipo brasileño.

Pero Boca no se dejó devorar por los nervios, se sacrificó a la hora de marcar en cada rincón de la cancha y no le dio opciones a Cruzeiro, que encima se quedó con uno menos por la expulsión de Dedé a cinco minutos del final.

El local dejó espacios defensivos cada vez más grandes en su afán de marcar el 2-0 y Cristian Pavón, en el descuento, marcó el 1-1 y sentenció la clasificación del Xeneize, que mantiene vivo el sueño de alzar su 7° Copa Libertadores. 

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