Bruxismo: qué señales indican que apretamos los dientes al dormir

Domingo 14 de abril de 2019 | 14:30hs.
Consejos para evitar que el estrés repercuta en nuestra dentadura
Te levantás con dolores faciales, de oído y/o de cabeza? Entonces podrías tener bruxismo. Esto consiste en un hábito involuntario que hace que las personas aprieten y rechinen los dientes, frotándolos o deslizándolos. Como consecuencia, las piezas dentales duelen y se aflojan, se destruye el hueso que las sostiene y puede causar problemas en la articulación temporomandibular.

El bruxismo afecta tanto a adultos como a niños. Su presencia se debe a una combinación de factores físicos, psicológicos y genéticos. Esto significa que puede deberse a emociones como la ansiedad, el estrés, la ira y la frustración pero también a la actividad de masticar relacionada con el sueño.

La mayoría de las personas que padecen bruxismo no son conscientes de esto hasta que alguien más les comenta que pueden escuchar como crujen los dientes al dormir. Por eso, a continuación se encuentra un listado de signos y síntomas que podés usar como guía para descubrir si vos también tenés este hábito:

- rechinar o apretar los dientes;

- músculos mandibulares cansados o rígidos;

- mandíbula trabada (es decir que no se puede abrir o cerrar completamente);

- chasquidos mandibulares al abrir o cerrar la boca;

- dolor o inflamación de la mandíbula, cuello o rostro;

- dolor similar al de una molestia en el oído;

- dolor de cabeza;

- dientes aplanados, fracturados, partidos o flojos;

- esmalte dental desgastado;

- lastimaduras en la parte interna de la mejilla por morderse;

- alteración del sueño.

El tratamiento apropiado depende de descubrir qué es lo que está causando el problema. Con preguntas específicas y un examen dental, el odontólogo determinará la causa del bruxismo y el tratamiento ideal para cada paciente. Como consejos generales a tener en cuenta se pueden señalar:

- controlar el estrés o la ansiedad: se sugiere aprender estrategias que promuevan la relajación –como la meditación– o conseguir asesoramiento psicológico;

- considerar cambios en el comportamiento, practicando la posición correcta de la boca;

- usar placas miorrelajantes desprogramadoras: son dispositivos de resina dura, rígida y transparente, que ferulizan la dentadura. Están diseñadas para inducir los movimientos mandibulares hacia una postura de mínimo trabajo para los músculos y de mínima carga para la articulación temporomandibular (articulación sinovial que existe entre el hueso temporal y la mandíbula y que le permite realizar movimientos aplicados a la función masticatoria). Así, actúan como intermediarias entre los dientes, lo que reduce el desgaste dental al tiempo que pacifica y relaja el sistema masticatorio.

Por último, existen estrategias para prevenir el bruxismo (al menos el nocturno):

- practicar algún deporte ayuda a liberar el estrés y a dormir mejor;

- evitar el consumo sustancias estimulantes por la noche (café, té con cafeína, alcohol);

- buscar la manera de relajarse antes de acostarse (escuchar música tranquila, meditar);

- programar visitas periódicas al odontólogo.

Recordá que un diagnóstico precoz es muy importante para evitar los efectos secundarios y las complicaciones que pueda traernos el bruxismo, según lo recomendó en el medio Tn.com.ar Yamila Plotequer, odontóloga.

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