Del hip hop a lo lírico, el canto es felicidad

Miércoles 9 de mayo de 2018 | 06:00hs.
Cantamos en la ducha, en la cancha, en las celebraciones religiosas, en los cumpleaños, en las fiestas... más allá del don, la  timidez o la pasión, es una forma de expresarnos que sobrepasa el límite de lo artístico, es algo que nos llena de plenitud y dicha o hasta nos permite sacar alguna bronca.

Oriundo de Paraná, Carlos Ullán cantaba desde chico como herencia familiar, pero más enfocado a lo popular, el vals y el tango. Nunca se imaginó que conquistaría los escenarios como artista lírico, a lo que se dedica profesionalmente hace 20 años. “No pensé que podía tener éxito. No era una voz para lírico”, expresó el tenor que dará una master class este fin de semana en Posadas.

Lejos de ser un fanático de la ópera únicamente, siempre escuchó bandas de rock como Deep Purple, Yes, Queen y sabe apreciar todo tipo de música, hasta encuentra encanto en el hip hop. Por ese motivo es que se considera un buen docente, porque no habla desde un lugar de sabiduría absoluta sino desde la experiencia de ir formando su voz para lo lírico.

En esa línea, destacó que el sábado buscará que los alumnos de esta master class se lleven algo valioso con algunos consejos que puedan poner en práctica. Todo en una clase participativa que arrancará a las 17 en Bolívar 408.

Todos pueden cantar

Según Ullán, el canto está unido y relacionado con lo feliz. “No te sale cantar en un accidente”, plantea. “Está unido con la meditación, con el yoga, la respiración lenta... es una especie de búsqueda. La vibración, respiración, te llevan a estar en un buen estado físico y además esos mismos atributos, en el que escucha, pueden provocar sensaciones de sanación”, profundizó.

A diferencia de cualquier otra práctica musical, el instrumento en el canto, es uno mismo; por lo que Ullán entiende que “muestra lo que uno es. Es lo que más te desnuda en la vida”.

De esta manera, la relación entre el cantante y el espectador, también resulta mucho más personal, porque la voz de por sí es un sello único.  “Todos creen que saben y pueden opinar de canto, es como el fútbol. Si se escucha cantar a alguien que no gusta, se lo putea, en cambio a un instrumentista nadie lo putea”, grafica el artista del Teatro Colón.

Específicamente, en materia  lírica no siempre se ganan ovaciones o aplausos sentidos. Como en el ballet, por nombrar un área similar, los artistas pueden sentirse frustrados fácilmente, en especial los más novatos. Si bien hay un trabajo importante que va más allá de la habilidad y que implica mucho empeño, estudio, quienes son adeptos a esta música, muchas veces van a una obra no sólamente a disfrutar o pasar el rato, sino que hacen análisis, crítica. “Es un público difícil”, manifestó Ullán. “En cambio en el canto popular, la gente cuando escucha lo que le gusta, se emociona”, agregó.

En este sentido, el intérprete destacó que como en otras artes, el trabajo no se encuentra fácilmente y a su vez no hay una formación acorde: se enseña para la docencia y no para pisar un escenario. Del mismo modo, la carrera de un cantante lírico, no es como la de un cantante regular que puede ir ganando público o que quizás da en la tecla con un hit y se vuelve exitoso. “Acá son horas de estudio, la pasión no es suficiente”, detalla Ullán. Con tono esperanzador, en tanto, dice que “todos pueden cantar”. La voz se trabaja, se aprende a respirar, a entonar e inclusive hay profesores que corrigen desafinaciones.

Ópera antes y ahora

Dentro del mundo clásico, la ópera es uno de los géneros más populares porque combina varias artes en un sólo espectáculo: música, teatro, canto, arte pictórico (escenografía).

“Es todo mágico, te atrapa”, revela Ullán. Además subraya que esa mística permaneve porque al ser tan antigua, aún no ha sido retocada.

En una era plagada de innovaciones tecnológicas, en la ópera no hay amplificación de sonido por ejemplo, se mantiene solo con el poder de la voz.

“El trabajo que implica desarrollar esa voz para que atraviese toda una sala de tres mil personas... sin romperte...es muy grande” precisó el tenor. “En la ópera la voz sigue siendo la protagonista”,  sumó.

Con este bagaje encima, no es de extrañar que las óperas sigan siendo shows que revistan gran admiración en todo el público. 
“Se siguen escuchando  porque son obras de arte con 200 años de vigencia”, esboza el entrerriano. La gente a la que le gusta la ópera puede ir varias veces a ver la misma obra, como pasa con los clásicos. “Es como con las Cataratas, vas miles de veces y siempre te sorprende”, expone Ullán. O como con un Cadillac, es un auto al que te querés seguir subiendo. El público admira ese esfuerzo de la voz y a la vez es un arte muy sacrificado”, cerró el tenor que este sábado no sólo repartirá más de su sabiduría sino que dejará lugar para que el público disfrute y acompañe con canciones que harán felices a más de uno.

El Perfil
Carlos Ullán
Ullán nació en Entre Ríos y es egresado de la carrera de canto del Instituto Superior de Arte del Teatro Colón (Buenos Aires). Se ha perfeccionado con el tenor Carlo Bergonzi en Busseto (Italia), con el barítono François Leroux en Lyon (Francia) y con el maestro Alberto Zedda en Pesaro (Italia), entre otros. Integró la terna de seleccionados por la Asociación de Críticos Musicales de la República Argentina como “mejor cantante lírico” de la temporada 2008.

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