“Estoy muy feliz ahora, la vida nos separó cuando éramos muy chicas” - El Territorio Misiones

“Estoy muy feliz ahora, la vida nos separó cuando éramos muy chicas”

Lunes 3 de agosto de 2020 | 07:00hs.
Graciela tuvo que esperar más de 40 años para saber sobre sus hermanos.
“Hola, soy Rosa Mabel, tu hermana”, le dijo una voz del otro lado del teléfono a Graciela Gallardo (56) y en ese momento se terminaron los casi 40 años de incertidumbre y pesar.

En la edición del domingo, El Territorio dio a conocer la historia de esta posadeña, residente actualmente en Mar del Plata, que buscaba a sus dos hermanos con los que había perdido comunicación cuando ella tenía 18 años.

Fue durante la hora del almuerzo de ayer que Graciela recibió el llamado desde Posadas que había esperado casi toda su vida y se dio el reencuentro que por ahora no puede ser más que virtual.

“Estoy re contenta porque encontré a mi hermana. Me llamó ella, así que estoy muy feliz ahora, la vida nos separó cuando éramos muy chicas. Ella está también muy contenta, me manda mensajes a cada rato y también mi sobrino. En casa estamos todos revolucionados”, contó la mujer en diálogo con este medio.

De su hermano Juan Carlos aún no tuvo noticias porque Rosa Mabel tampoco tiene trato con él debido a algunas circunstancias familiares desfavorables.

Graciela se fue de su casa a los 11 años, primero a Buenos Aires, donde residía con un tío, y luego se fue a vivir con otra hermana de su papá a Mar del Plata.

La vida no fue sencilla para ella, tuvo que afrontar muchos destratos para salir adelante. “Mi papá quería que yo estudiara, pero las cosas no salieron como él las pensó”, se lamentó.

La familia de Graciela está compuesta por sus hijas gemelas de 33 años y otra de 27, además tiene seis nietos, a los que se le suman su sobrino, hijo de Rosa Mabel. La familia se volvió más grande.

El impulso
Fue una de sus hijas, Gabriela, la que la impulsó a buscar a sus hermanos. “Para mí la vida no fue tan fácil, los tres hemos sufrido mucho”, confesó.

Tenía 18 años la última vez que vio a sus padres y hermanos, cuando viajó a Posadas para visitarlos. Un año después, su padre, que era su pilar y quien siempre la animaba, falleció en un accidente en la terminal de ómnibus.

“Tenía contacto con un tío, me casé y nos fuimos a vivir a Formosa. Siempre hablaba con mi tío Roberto, que era el que me contaba sobre ellos, después perdí contacto con él y nunca más supe nada”, relató sobre las circunstancias que se dieron en su vida.

De ahora en adelante los celulares de Rosa Mabel y Graciela no pararán de sonar. Serán días y meses para ponerse al corriente de lo sucedido en la vida de cada una de ellas después de tanto tiempo.

“Estamos charlando mucho por WhatsApp porque no hay otra manera, acá está todo muy complicado. Mis hijas dicen que ya no les doy bolilla, ya ni hablo con ellas, sólo con mi hermana”, relató entre risas la mujer, desbordando de alegría. 

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