“Hay otra persona involucrada que ahora misteriosamente desapareció” - El Territorio Misiones

“Hay otra persona involucrada que ahora misteriosamente desapareció”

Lunes 3 de agosto de 2020
Agustín Mazo

Por Agustín Mazo fojacero@elterritorio.com.ar

En medio del inmenso dolor que generó enterarse del cruento final que tuvo su ser querido, muchos interrogantes y sospechas de por qué tanto ensañamiento rondan entre los sentimientos de los familiares de Gustavo Benítez, el eldoradense de 25 años que el jueves por la mañana fue encontrado asesinado con tres puñaladas, desnudo y envuelto en una cortina de baño, en las escaleras de un edificio del barrio porteño de Recoleta.

Si bien el arresto de un ciudadano chileno de 32 años que vivía en el mismo edificio como principal sospechoso en el homicidio representó un gran avance en la pesquisa, desde la familia de Gustavo insisten en que habría más responsables en el crimen.
Cristina López Hermana de Rosa

"Quiero que traigan a mi hijo a Eldorado para poder despedirme de él, para verlo aunque sea por última vez" Graciela Benítez Mamá de la víctima.

Al respecto, apuntaron contra un hombre que sería el encargado de la casa de repartos de comida para la que trabajaba la víctima y, que según ellos, estaría involucrado de lleno en actividades delictivas.

Pero para fundamentar dicha tesis, los familiares de Gustavo se basan en una de las últimas conversaciones que tuvo el misionero con Micaela Vázquez, su ex pareja y madre de sus dos hijos, de 3 y 6 años.

La muchacha vive en Eldorado y, más allá de la distancia, mantenía una constante comunicación con Gustavo, quien vivía en un departamento del barrio porteño de La Boca.

En diálogo con El Territorio, la joven comentó que el martes pasado, durante la última charla que tuvo con Gustavo, notó que éste estaba bastante raro.

“Yo siempre me escribía con él, ese martes nos escribimos toda la tarde, hasta las 7 más o menos. Me dijo que yo cuidara mucho de mis hijos, era como que estaba despidiéndose porque subió una foto mía y me dijo que yo era una gran mujer, que estaba muy agradecido por cuidarlo. La verdad que no sé que pasó, no entiendo”, recordó entre lágrimas la joven.

También comentó que días antes de su desaparición, Gustavo publicó un estado en una de sus redes sociales en el que hablaba de otra joven.

“Había puesto un estado que decía ‘ésta me lleva por el mal camino’. Yo le mandé mensajes diciéndole que se cuide, que no me gustaría que él ande en cosas raras. Siempre le dije eso y él siempre me dijo que estaba bien. Me decía que estuviera tranquila, que iba a volver y que iba a estar con sus hijos. La verdad que nunca imaginé esto, me partió el alma saber lo que pasó”, se lamentó Micaela.

Sobre la actividad que desarrollaba el misionero en la capital del país, comentó que hacía unos meses se había quedado sin trabajo, aunque al poco tiempo consiguió empleo como repartidor de viandas.

“Lo que me había comentado a mí era que estaba trabajando en un campo de golf, que mucho tiempo trabajó en ese lugar, pero que hacía dos meses había comenzado a trabajar como delivery. Nunca me contó cómo era ese delivery y yo tampoco le pregunté porque para mí era un simple delivery que repartía comida”, contó la joven.

Por otra parte, describió al padre de sus hijos como una excelente persona y “un ser humano que nunca molestó a nadie, que no peleaba ni se emborrachaba, un chico muy trabajador y activo”.

Sospechas e interrogantes
En la humilde vivienda de la calle Paraguay, en el kilómetro 8 de Eldorado, José y Bruno, hermanos de Gustavo, no dejan ni un instante sola a su madre Graciela Benítez, luego de una semana más que convulsionada para toda la familia.

Fue José quien también dialogó con este matutino y no ocultó sus hipótesis en torno a la implicancia de un segundo sospechoso en el caso. Sobre esto se le vino a la mente parte del diálogo que tanto él como su hermano Bruno mantuvieron hasta hace pocos días con el patrón de Gustavo en Buenos Aires.

“Hay otra persona involucrada que ahora misteriosamente desapareció y que es el jefe de la banda esta, el que le mandaba hacer deliverys a mi hermano. Ahora esta persona que le mató a mi hermano no sé si es un cliente o trabaja para este tipo también”, comentó el muchacho.

También recordó una conversación previa que tuvieron con este hombre cuando todavía seguía desaparecido el misionero: “Él estuvo hablando con nosotros. Nos dijo que mi hermano supuestamente estaba preso, que no pensáramos mal y esas cosas. Después de tres días, lo buscamos por todos los medios a él y ahora nos estamos enterando que fue asesinado”.

Tres certeras puñaladas y un sospechoso

Gustavo Benítez (25) recibió tres puñaladas, una en el frente del tórax y otras dos por la espalda, una de las cuales le perforó un pulmón. Su cuerpo fue hallado el jueves por la mañana por el portero del edificio ubicado en calle Guido 1928, del barrio porteño de Recoleta, aunque recién fue identificado el sábado a partir de sus huellas dactilares. Sobre las escaleras del cuarto piso, el portero halló el cuerpo, envuelto en una cortina de baño, totalmente desnudo y con signos de haber sido asesinado de varios puntazos. Luego, mediante el aporte de vecinos, se estableció que un inquilino del primer piso podría ser un sospechoso y tras la requisa en su departamento los pesquisas encontraron manchas de sangre y un cuchillo. El implicado, de nacionalidad chilena, fue identificado como Pablo Machado Kuschel (42), quien es investigado por la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional 43.

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