Informe de Domingo: De San Pablo a Buenos Aires por Misiones, ‘la ruta senegalesa’

Domingo 7 de octubre de 2018 | 11:15hs.
Desde hace un par de años quedó bien marcada en las localidades de San Antonio y Bernardo de Irigoyen una ruta de tráfico ilegal de mercaderías (sobre todo indumentaria, bijouterie y otros elementos de uso personal diario como gorras, mochilas, gafas de sol, medias, relojes) que los investigadores federales y provinciales denominaron ‘la ruta de los senegaleses’.

Se trata de originarios de ese país africano que adquieren los productos en San Pablo (Brasil) de forma legal, pero los ingresan a este país como contrabando. Una vez que eso ocurre, y si no son detectados, todo va a parar en manos de los vendedores (manteros) que se instalan en varias provincias, generando de esa forma una cadena de tráfico en la que todos los eslabones ganan una porción de dinero.

Fuentes consultadas detallaron que la maniobra se inicia con la compra. La mercadería transita por rutas brasileñas hasta Dionisio Cerqueira o Santo Antonio y en propiedades alquiladas se acopian hasta que los paseros se encargan de trasponer la frontera, principalmente de noche. 

Una vez en suelo argentino, se vuelve a almacenar en precarias casillas costeras al río San Antonio o cerca de la línea fronteriza seca, en el caso de Irigoyen.

Después aparece quien al mando de un auto carga una docena de bultos (cajas de cartón embaladas con papel film) para sacarlo hasta la ruta nacional 12.
Una vez en tránsito, las posibilidades de que llegue a destino son ocho sobre diez. “El senegalés dueño de la mercadería viaja en avión y tiene tiempo de organizar la distribución, ademas de programar nuevos viajes”, explicó el informante.

De esa forma, el círculo se abre y se cierra una y otra vez. Las fuentes internas de las fuerzas de seguridad consultadas calcularon que de cada diez maniobras, solamente dos son detectadas. El negocio crece y se consolida.

Entre la necesidad y la ilegalidad
“Desde hace por lo menos dos o tres años se viene intensificando y la modalidad sumó mano de obra local, porque las necesidades existen”, consideró un detective federal. 

En esa línea, se refirió a las grandes extensiones de frontera seca en la zona, con chacras o patios conectados de forma directa. 

“Que presten su living para acopiar la mercadería o que simplemente abran las tranqueras de sus chacras para que pasen contrabandistas, les deja una ganancia que se va multiplicando. Es un círculo clandestino que va tomando forma y se afianza porque todos los participantes ganan, mayor o menor dinero, pero ganan”, planteó.

Así, remarcó que, si bien todas las fuerzas hacen el esfuerzo, les resulta imposible frenar el contrabando. “Son como hormigas, van y vienen todos los días. La zona es propicia para lo que sea y se llegó al punto en que se convirtió en una cotidianeidad que no sorprende a nadie, con la gravedad que eso significa”, culminó.

Cargamento ilegal en Wanda
Hace pocas semanas, en la localidad de Wanda fue detectado un millonario cargamento vinculado a esa organización. Integrantes de la Policía Federal realizaban recorridas en inmediaciones de la Terminal de Ómnibus cuando observaron, en la plataforma de entrada y salida de colectivos, gran cantidad de bultos envueltos en nylon color negro.

Llamó la atención la cantidad de mercadería y que a pocos metros había personas de origen senegalés, que escaparon ni bien notaron el patrullero.

Cuando inspeccionaron los paquetes, los uniformados pudieron notar que contaban con números de guías impresos y pegados en cada uno, con remitentes y destinatarios, tramitados en una agencia de encomiendas cuyo encargado manifestó que la mayoría iban a ser enviados a Buenos Aires. La Fiscalía Federal de Eldorado ordenó secuestrar la mercadería.

El Territorio no tiene responsabilidad alguna sobre comentarios de terceros, los mismos son de exclusiva responsabilidad del que los emite.

El Territorio se reserva el derecho de eliminar aquellos comentarios injuriantes, discriminadores o contrarios a las leyes de la República Argentina