Joven de Aurora viajará a Alemania para traer nuevos saberes a la chacra

Jueves 17 de mayo de 2018 | 04:00hs.
Es mediodía. Colonia Aurora se mueve al ritmo de la chacra y la mesa familiar ya se armó para quienes recién volvieron de eliminar malezas y plagas en los cultivos. 

Los productores están en pleno armado de las cubiertas protectoras a la espera de las primeras heladas, que, anuncian, serán fuertes este año. 

En el Instituto de Enseñanza Agropecuaria (IEA) 9 Alfredo Werner la situación es similar. Los chicos que cursan el secundario están abocados a distintas actividades que van desde la cría de cerdos, el trasplante de hortalizas hasta la cría de gallinas o elaboración de conservas. Cuando el reloj marca las 12, los jóvenes se disponen a almorzar en el colegio de jornada completa.

En un aula que hace las veces de taller de carpintería, una AM brasileña acompaña la labor de otro grupo de estudiantes. Con su infaltable chapéu, Leonardo Rodríguez trabaja en la escuela desde hace meses con la misión puesta en juntar fondos: el objetivo es un viaje a Alemania para adquirir saberes.

Leonardo egresó de este IEA el año pasado y al tiempo se enteró que fue elegido para viajar a una granja europea durante un año. “El año pasado firmamos este convenio de trabajo entre el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta), Deula de Alemania y Deula de Brasil”, dice su profesor, entusiasmado por la experiencia que vivirá el joven que partirá al Viejo Continente antes de fin de año.

“Estoy con todas las expectativas de ir, conocer y aprender todo lo que pueda allá para después poder traerlo acá”, dice Leonardo. Hijo de productores agropecuarios de la zona, afirma que su familia desbordó de orgullo apenas se enteraron de la noticia. “Me apoyan mucho y si las cosas van bien me gustaría quedarme un tiempo más allá”, sostiene el joven de 19 años. 

“Allá está todo el desarrollo y la última tecnología industrial y agropecuaria, por eso es una oportunidad muy importante para toda la zona”, señala el docente Cristian Nickel. 

La voz de Cristian es atentamente escuchada por todos porque fue el primero en tener la oportunidad de hacer este viaje de formación en la zona del Alto Uruguay. De vuelta en el país se volcó a aplicar todos esos saberes a la zona productora donde vive. 

Además es profesor en el IEA y en sus clases no faltan las anécdotas de lo vivido en el primer mundo. Así es uno de los que alienta a los estudiantes a hacer el viaje. “La mayoría de la gente con la que te encontrás allá es hija de productores. Trabajás y estudiás en simultáneo, es una experiencia muy linda pese a que lo que podés aplicar acá es muy poco, porque ellos están muy adelantados en todo, no deja de ser algo muy bueno para nosotros”, relata.

Educación y economía agrícola

En Alemania, Leonardo estará en el Instituto Deula GmbH, que funciona en la ciudad de Nienburg. Esta organización sin fines de lucro es propiedad del Estado alemán y tiene como objetivo principal coordinar todas las actividades relacionadas con la educación en el sector de la economía agrícola. Principalmente coordina la pasantía de los estudiantes internacionales. 

Año tras año acuden jóvenes de distintos puntos de Sudamérica para recibir formación de punta. Para ser parte de este sistema de trabajo, los jóvenes deben estar inscriptos en una escuela superior o universidad en la carrera de Ciencias Agrarias, Veterinaria o afines. Pueden postularse para hacer una pasantía por el término de seis o de doce meses. La que hará el misionero durará un año completo. 

La pasantía consiste en integrarse al quehacer diario de una granja- escuela, colaborando en todas las actividades productivas que se realizan allí, por ejemplo, producción láctea, cría de aves, cría de cerdos, ganadería, agricultura, agricultura ecológica, etcétera. 
El estudiante recibe alojamiento y alimentación durante toda su estadía, aunque él debe pagar el 50 por ciento de su pasaje -por eso trabaja para reunir los fondos necesarios-, el otro 50 por ciento es restituido por la organización. 

También recibe un sueldo mensual inicial de 350 euros el cual sube después del sexto mes. El estudiante debe visitar una vez a la semana el centro de formación profesional y participar activamente de las clases impartidas. 

Para su facilidad y atendiendo la dificultad del idioma, los estudiantes de una misma región (por ejemplo Latinoamérica) tienen clases especiales de refuerzo en alemán, rindiendo al final del periodo el mismo examen final que los alemanes. 

Así, el IEA 9 cercano al río Uruguay, que cuenta con 125 alumnos, se prepara a despedir dentro de pocos meses a uno de sus egresados rumbo al país germano. “Son conocimientos que nos van a servir a todos”, coinciden tanto estudiantes como educadores y productores de la zona. 

Por Esteban Bueseck
interior@elterritorio.com.ar

El Territorio no tiene responsabilidad alguna sobre comentarios de terceros, los mismos son de exclusiva responsabilidad del que los emite.

El Territorio se reserva el derecho de eliminar aquellos comentarios injuriantes, discriminadores o contrarios a las leyes de la República Argentina