La cuna del Hip Hop se tiñe con tierra colorada

Jueves 5 de julio de 2018 | 01:30hs.
Agustina Rella

Por Agustina Rella sociedad@elterritorio.com.ar


Dos minutos. Ese es el tiempo que tienen sobre el escenario estas ocho misioneras para demostrar todo lo que trabajaron durante el año. Más de 20 jurados de distintas partes del mundo y otros tantísimos competidores de 53 países, remotos y cercanos. Pero ellas, con alma de deportistas elite, no tiemblan ni titubean, o bien no se les nota que es la primera vez que son parte de una competencia mundial. Es que hacen lo que más les apasiona: bailar hip hop.

Yulca Krauczuk (16), Tatiana Alegre (15), Romina Cardozo (16), Brisa Dos Santos (17), Lucía Giménez (14), Daniela Olivera (16), Natalia Romero (16) y Milena Lafitte (16) son las integrantes de la categoría Varsity de la escuela High Quality Crew que viajarán hasta Phoenix, Arizona, para el World Hip Hop Dance Championship, o en criollo, el mundial de hip hop.

A un mes exacto del arranque del torneo (del 5 al 11 de agosto), todavía no magnifican el hecho de que van a estar tan lejos representando a millones de personas de su país (con otros dos grupos nacionales) y particularmente a los de la tierra colorada.

Sin embargo, las ya campeonas  sudamericanas mantienen el foco: entrenan de lunes a sábado cuatro horas por día, hacen otras disciplinas como yoga y gimnasia artística, y mantienen una vida saludable, con una dieta equilibrada y nutritiva, lejos de los bares.

“Yo elijo no salir, prefiero entrenar”, sentencia Yulca, que con carácter y pasión en la mirada agrega que no sólo pretende seguir bailando, sino hasta dedicarse profesionalmente a esto.

La mayoría de las jóvenes coincide y se imagina haciendo hip hop por muchos años más e inclusive enseñándoselo a nuevas generaciones. Además, plantean que “estaría bueno que fuera más conocido localmente y se olvidaran los prejuicios”, ya que si bien nació como callejero, evolucionó hasta el punto de formar parte de las currículas universitarias de Estados Unidos.

“Muchos tienen una idea muy distinta o hasta piensan que se trata sólo de trucos o piruetas”, definen las bailarinas, al tiempo que destacan el espíritu de equipo y el estilo desestructurado y libre de esta danza.

Las expectativas con respecto a su paso por Arizona tienen que ver con poder divertirse, aprender  y a la vez dejar todo en el escenario: que el jurado entienda el estilo y la actitud que irán a mostrar.

Del mismo modo, conocer a colegas es un plus y poder adquirir más conocimientos desde las conferencias y talleres con los más avezados en el tema, definitivamente será una experiencia invaluable.

Hip Hop Misionero
Con visible escalofríos y orgullo que traspasa la piel, Gustavo Escobar, entrenador y director de la academia, no puede creer ser, en parte, el responsable de impulsar todo esto a raíz de seguir un sueño que tenía de niño. “Muchas chicas ya hacen coreos, van poniendo ideas. Yo las aliento a que desarrollen todo eso, intento darles herramientas, darles toda la información posible para que no sólo se limiten a la danza”, sostuvo.

Escobar arrancó con la escuela de hip hop en 2013. Previamente estuvo cinco años dando clases gratuitamente en distintos puntos de Posadas. Como su nombre lo indica, hoy el grupo es sinónimo de alta calidad (high quality) a nivel nacional y mientras en su inicio tenía cuatro alumnos; hoy cuenta con 120 que van desde los cinco a los 27 años. En seis años han logrado diez podios.

“Siempre bailé, a los 12 años ya tenía mi grupo de hip hop en la primaria, aunque no sabía bien qué era el hip hop, no había internet y esperaba a ver los videos en MTV una vez al día”, detalla.

Sobre los aspectos singulares de este movimiento cultural nacido en la década de los 70 en Nueva York, explica que lo que más atrae es el dinamismo y la cultura de comunidad. “Hay chicas que bailan desde los 7 años y generan un sentido de pertenencia muy fuerte; ya son como una familia”, desliza.

Por otro lado, así como el entrenamiento es exigido, también tienen que poder lidiar con los exámenes escolares. Desarrollar disciplina y conducta. “Si te va mal en la escuela no podés competir, porque te demanda mucho tiempo y para eso tenés que estar al día con los estudios”, postula Escobar, al tiempo que mantiene que lo más importante es que sean unidas entre ellas.

Así, fortaleciendo ese espíritu de grupo en cada ensayo, las adolescentes palpitan el evento mundial más grande del género. Con destreza y humildad, se mantienen firmes fuera de los flashes, pero brillan con una luz propia de estrellas. 

Mucho más que una danza

El hip hop nace en los 70 como movimiento cultural callejero y de allí surgen el rap, el graffiti y el breakdance, entre otras corrientes. En Misiones, la escuela High Quality Crew funciona desde 2013 y en 2015 el grupo de adultos logró llegar al mundial y a los medios de alcance nacional a raíz de implementar un lavadero de autos para recaudar los fondos del viaje, en esa oportunidad, a San Diego. Ahora, la categoría Varsity (de 13 a 17 años) tiene el apoyo de sus familiares, y hasta vendieron alfajorcitos para reunir la plata necesaria. Las acompañarán en esta aventura Gustavo Escobar y Andrea Mutti desde la academia y la mamá de Lucía Giménez.

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