La historia detrás del violento video viral

Viernes 14 de septiembre de 2018
Daniel Villamea

Por Daniel Villamea Corresponsalía Oberá

“No, ella no se va ir. Acá nos vamos a morir”, grita el sujeto descontrolado, machete en mano, mientras agrede a su concubina con golpes de puño y patadas. El video fue grabado por un familiar de la pareja como un último recurso para alertar a las autoridades, ya que la violencia persiste desde hace varios años y temen lo peor.
El miércoles por la tarde, El Territorio publicó las imágenes en su edición digital, el caso se viralizó y generó la indignación de los lectores. 
Ante la repercusión del caso, horas más tarde efectivos de la Seccional Primera detuvieron a Carlos Daniel Instraulin (32) por desobediencia judicial ante el incumplimiento de una medida ordenada por el juzgado de Familia de Oberá. El sujeto quedó alojado en la Seccional Tercera. 
Esa mañana el acusado había sido citado a una audiencia en la misma sede judicial por una denuncia radicada el 4 de septiembre pasado por una cuñada que fue testigo de un episodio de violencia hacia la concubina del sujeto, identificada como Griselda Caballero (22).
“Yo no le hago nada a mi señora, ella es la que me pega. Ella es muy violenta conmigo”, declaró Instraulin el miércoles, desestimando los cargos referidos por su pareja y familiares.
De todas formas, ante los dichos de los testigos y los antecedentes, el juez José Moreira ordenó inmediatas medidas de protección, como la exclusión de hogar y prohibición de acercamiento del sujeto por el lapso de seis meses, custodia policial y botón antipánico para la víctima. Al menos hasta ayer nada de esto fue implementado, según corroboró este medio. 

Prueba brutal
Moreira también dio intervención al Juzgado de Instrucción Uno y se extrajeron copias de la causa para el fiscal penal en turno.
Asimismo, dio intervención a la Dirección de Niñez, Familia y Mujer de la Municipalidad para rediccionar las asignaciones familiares que recibe el hombre a favor de la mujer y sus dos hijos, lo que pretende mejorar la calidad de vida de la familia.
El video difundido el miércoles también será aportado para la instrucción de la causa penal, ya que se trata de una prueba brutal y contundente.
En las imágenes se observa que el agresor está armado con un machete y por ello nadie interviene, lo que fue criticado por muchas personas, aunque a partir de esa grabación se lograron avances que venían demorados.
En principio se ve cómo la víctima se defiende con una tacuara, pero poco puede hacer ante la locura desatada del hombre, que la golpea y le estira de los cabellos.
En un momento ambos caen sobre una pila de ladrillos y cuando se reincorporan Instraulin la golpea en el rostro con el puño cerrado. La secuencia duele e indigna.
De fondo alguien ruega que pare, que deje a la mujer, ante lo cual el sujeto grita: “Ándate adentro de la casa… ¿Quién me lava la ropa? Andá a lavarme la ropa”. Después menciona que no nunca permitirá que la mujer se vaya y que ahí van a morir. 

“Dos enfermos”
Los hechos se registraron en el barrio Sisten Vick, donde en el mismo terreno residen varios familiares de Instraulin, entre ellos su madre, quien en la víspera confirmó que los problemas judiciales comenzaron en 2011 con la primera denuncia por violencia familiar.
Por su parte, Natalia Díaz, cuñada del sujeto, mencionó que grabó el video “como un último recurso para mostrar el infierno que vivimos. La realidad es que son dos enfermos, tienen problemas mentales y si siguen así se van a matar o van a lastimar a alguien”.
La pareja tiene dos hijas pequeñas que son criadas por familiares, la mayor vive con la abuela paterna y la menor con una tía materna, en el mismo barrio.
En un momento de la entrevista, Griselda Caballero salió de su vivienda muy sobresaltada y no fue capaz de entablar un diálogo coherente. A pesar de tener sólo 22 años, aparenta muchos más y ya perdió la mayoría de los dientes.
Al respecto, comentaron que desde temprana edad es víctima de las adicciones y se crió en la calle.
“Ella es del barrio, son muchos hermanos y la madre nunca se interesó demasiado. Ni siquiera tiene DNI. Hace unos años yo le acompañé para hacer los trámites, conseguimos un certificado presuntivo pero después se venció y no se hizo más”, indicó la suegra.
Sobre su hijo explicó que fue sólo hasta segundo grado ya que padece un 90 por ciento de discapacidad por problemas mentales, tal como consta en el certificado médico que lo habilitó a cobrar una pensión.
También reconoció que los problemas de salud se incrementaron en la adolescencia por el consumo de drogas, al punto que en dos ocasiones intentó quitarse la vida.
“Ya golpeamos muchas puertas, pero hasta ahora no tuvimos ayuda. Esto no se soluciona con la Policía ni estando preso porque es un enfermo, igual que ella. Necesitan internarse. Si no, cuando él salga ella lo va a buscar, como ya pasó otras veces, y todo vuelve a empezar”, alertó Díaz.

“Ponemos todo para proteger a las víctimas”

La difusión del video despertó innumerables opiniones de repudio hacia el agresor, a quienes lo grabaron y no ayudaron a la víctima, y también hacia la Justicia. Lo cierto es que a partir de la viralización hubo un avance sustancial y significa que el método ayudó. “Sin dudas que tuvo mucha repercusión, pero duele el criterio de algunas personas que critican sin saber. Falta informar y educar al respecto”, consideró el juez José Moreira. En diálogo con este medio, explicó que “este es un juzgado de Familia y las medidas que se toman no pueden ser penales. Sin embargo, ponemos todo para proteger a las víctimas de violencia, como hicimos en este caso y tantos otros”. “En 2014 presenté un proyecto de ley que modificó el código de procedimiento y gracias a eso hoy tenemos el arresto del violento”, agregó. En tanto, a partir de ahora la Justicia de Instrucción tendrá a cargo el caso penal por agresiones y amenazas.


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