La psicóloga de Oberá fue estrangulada desde atrás según la autopsia

Jueves 17 de mayo de 2018
La discusión comenzó en el cuarto. Ella le confirmó que estaba decidida a separarse, pero él no estaba dispuesto a aceptarlo. La tensión fue en aumento, se cruzaron reproches y se desató la violencia. Carolina Aguerre (30) corrió por el pasillo y su concubino, Cristian Damián Pintos (35), la siguió enceguecido de furia, la tomó por el cuello desde atrás, la sacudió con fuerza y la desnucó. 
El terror ensombreció los últimos segundos de vida de la víctima. Ante el hecho consumado, su pareja tomó la decisión de quitarse la vida, subió a su coche, condujo 60 kilómetros a toda velocidad y terminó impactando contra un paredón de piedra, sobre la ruta nacional 14, en Cerro Azul. Esta sucesión de hechos fue, hasta ahora, el resultado de la reconstrucción del crimen de la psicóloga. 
Ayer, la autopsia sobre el cadáver de Aguerre determinó que el fallecimiento se produjo por asfixia por fractura de cuello, lo que confirma la hipótesis del femicidio.  
Según el examen realizado por los forenses, el cuerpo presentaba dos escoriaciones en el lado derecho del cuello y cianosis (coloración azul) en los dedos, signo de asfixia. 
“La tomó del cuello, la zamarreó y la desnucó, lo que produjo su deceso en el acto. Esa fue la mecánica de la muerte. También se descartó que la víctima estuviera embarazada, como había trascendido”, confió una fuente del caso. 
En consecuencia, una vez que reciba el informe final de la autopsia, lo que podría concretarse en la jornada de hoy, la titular del Juzgado de Instrucción Uno, Alba Kunzmann de Gauchat, confirmará la carátula de homicidio, puesto que preventivamente el caso se investigó como muerte dudosa. Además, se prevén agravantes por el vínculo y el género, anticiparon. 
En tanto, por una cuestión de jurisdicción, el deceso de Pintos se tramita en el Juzgado de Instrucción Cinco de Leandro N. Alem, a cargo de Selva Raquel Zuetta, quien por una cuestión formal también solicitó la autopsia. 
Dicho procedimiento, más las pericias técnicas realizadas por personal de la División Criminalística, confirmaron que el asesino de Aguerre se suicidó.  
“Ella se quería separar”
Uno de los primeros indicios sobre la culpabilidad de Pintos fue que se escapó de la escena del crimen, según declaró su propia hermana que reside en un departamento lindero. También lo comprometió una serie de audios de WhatsApp que envió a familiares y amigos en los minutos previos a quitarse la vida. 
En dichos audios, además de despedirse, confirmó que su concubina mantenía una relación sentimental con otra persona. 
“Hola Fabián, te dije que hoy iba a cazar… que iba a manguear al sombrero, a él no le llegue a agarrar, pero se salva porque tiene tres hijos. Por eso se salvó”, se escucha en uno de los mensajes de voz.
Precisamente, en la víspera, el sindicado como supuesto amante de la víctima prestó declaración en la Seccional Cuarta, ocasión en la que habría confirmado la relación con Aguerre, aseguraron fuentes de la investigación. 
El sujeto, del cual se preserva su identidad por cuestiones lógicas, trabajaría en la misma clínica privada donde la víctima se desempeñaba como psicóloga clínica. Fue una propia compañera de Aguerre quien aportó el dato que permitió identificar al sujeto.
La declaración en sede policial fue recepcionada como testigo, ya que nada tuvo que ver con el fatal desenlace. Lo sustancial de su testimonio acredita que Aguerre habría tenido intenciones de separarse de Pintos, al tiempo que su concubino no aceptaba la ruptura.
La víctima le habría manifestado esta situación a su amigo, como también que padeció escenas de celos que se fueron incrementando en los últimos tiempos.
“Ella se quería separar, pero él no aceptaba y le decía que no le iba a permitir que se vaya, aunque nadie imaginó que podría pasar una tragedia semejante”, declaró. 

Testigo clave 
Tal como anticipó El Territorio en su edición de la víspera, a simple vista el cadáver de Aguerre presentaba marcas en el cuello compatibles con lesiones de ahorcamiento, según la observación preliminar de la médica policial Luciana Vanni. 
En tanto, una hermana de Pintos que reside en un departamento lindero al que se registró el hecho declaró que alrededor de la 1.30 del martes escuchó que el coche de su hermano salió de la propiedad a toda velocidad, por lo que fue a ver qué pasaba y encontró la puerta abierta, ingresó y se topó con Aguerre tirada en un pasillo interno. 
La víctima se encontraba sin signos vitales, por lo que su cuñada dio aviso a la Policía. Minutos más tarde la médica policial constató el deceso. Así, la hermana de Pintos se constituyó en una testigo clave. 
Casi al mismo tiempo, alrededor de las 2, la comisaría de Cerro Azul recepcionó un llamado que daba cuenta de que a la altura del kilómetro 833 de la ruta 14, zona conocida como Picada San Jorge, había un auto incendiándose. 
La Policía y los Bomberos Voluntarios trabajaron en el lugar y constataron que el vehículo siniestrado era un Chevrolet Onix, dominio AB495CH, en cuyo interior había una persona calcinada. Luego, por el registro de la patente confirmaron que se trataba de Pintos. 
La intempestiva reacción de abandonar el departamento donde hallaron a su pareja muerta y el testimonio de su hermana, Maris Pintos (38), avalaron la hipótesis de un homicidio a manos del sujeto.
Asimismo, en los minutos previos a quitarse la vida, Pintos envió varios audios de WhatsApp a familiares y amigos a manera de despedida y supuesta justificación de sus actos. 
Su hermano Fabián trabaja en la misma empresa y a él habría estado dirigido un mensaje que se viralizó. También se habría comunicado con uno de sus patrones y con varios compañeros para despedirse, según indicaron fuentes de la pesquisa. 

El peor final 
También se supo que Pintos y Aguerre estaban en pareja desde hacía más de diez años, no tenían hijos y varios allegados comentaron que la relación no estaba pasando por un buen momento. 
“En realidad se estaban separando, pero sin conflicto. O al menos eso parecía”, comentó un amigo de ambos. 
La pareja residía en el departamento 40 del barrio Oberá 4, donde eran apreciados por todos sus vecinos. También en sus respectivos ámbitos laborales eran muy queridos y valorados, ambos gozaban del mejor concepto y nunca tuvieron problemas con sus compañeros ni patrones. 
Ayer, a 24 horas del hecho, el caso seguía siendo tema central de conversación en Oberá y persistía la conmoción generalizada. Conocido el resultado de la autopsia, la incredulidad dio paso a la indignación hacia la figura de un asesino que luego tomó la decisión de quitarse la vida para no afrontar las consecuencias de sus actos. 

La inhumación

Desde ayer a la tarde el velatorio de Aguerre se realiza en el salón de avenida Andresito y Alberdi, de Oberá, mientras que su inhumación se realizará hoy a las 9, en el cementerio La Piedad. En tanto, al menos hasta el cierre de esta edición no se había dado a conocer lugar ni horario de la inhumación de Pintos, puesto que su familia habría solicitado máxima reserva al respecto.


Por Daniel Villameafojacero@elterritorio.com.ar

El Territorio no tiene responsabilidad alguna sobre comentarios de terceros, los mismos son de exclusiva responsabilidad del que los emite.

El Territorio se reserva el derecho de eliminar aquellos comentarios injuriantes, discriminadores o contrarios a las leyes de la República Argentina