“Mi hija murió, mi yerno está mal y mi nieto no tiene casa”

Miércoles 17 de julio de 2019
Dennis Prieto

Por Dennis Prieto redaccion@territoriodigital.com.ar

El día después a la tragedia registrada en el barrio San Martín de Leandro N. Alem con la muerte de Micaela Pereyra (20) durante el incendio de su casa, sigue repercutiendo y el dolor ante lo sucedido es difícil de superar. 
Mientras su pareja, Juan De Olivera (24), y su hijo Santiago Gael (2), continúan internados con severas heridas, quien habló ayer fue el padre de la muchacha que aún no encuentra consuelo, aunque se aferra a la recuperación de su nieto para poder seguir adelante.
Luis Pereyra dialogó ayer con Radioactiva y en esa instancia descartó que el incendio haya sido consecuencia de la explosición de una garrafa, al tiempo que contó que su nieto solía jugar con un encendedor y que un descuido involuntario del niño habría generado el siniestro. 
“El chiquito venía a casa y jugaba con el encendedor. Yo le decía a mi hija 'cuidá tu casa, no dejes bajo el encededor porque te va a quemar la casa'. Mientras Micaela y su pareja estarían descansando, el chico estaba despierto y creo que con el encendedor habrá prendido fuego algún colchón”, expresó. 
Y continuó: “Cuando actuaron los Bomberos ya estaba en cenizas la casa. Unos vecinos de mi hija me llamaron. Ellos salvaron a mi yerno y nieto”. 
Por otra parte, se quejó de las labores desplegadas en el lugar. “Las autoridades no saben lo que pasó, inventan. Mi hija falleció a las 1.30 de la tarde y fueron a alzar su cuerpo recién a las 12 de la noche, eso me indigna”, dijo con la voz entrecortada. 
En ese sentido, apuntó que “si yo no hablaba con el intendente tal vez mi hija todavía estaría allí tirada” y agradeció que las autoridades de la comuna se pusieron a su disposición para solventar los gastos propios del último adiós y la sepultura de los restos de la muchacha. 
El cuerpo de Micaela, que había sido derivado a Posadas para el correspondiente examen de autopsia, fue entregado ayer a sus familiares. 
Por último, Luis se refirió al estado de salud de sus familiares y afirmó que su yerno tiene el 55% de su cuerpo con quemaduras y que su nieto tuvo una mejora y se encuentra fuera de peligro. 
“Mi hija murió, mi yerno está mal, mi nieto no tiene casa, no hay consuelo”, culminó Luis. 

Un cortocircuito
El hecho que enlutó a todo Alem se produjo el lunes, cerca de las 13, en la casa que se ubicaba sobre la calle Jujuy, casi Río de la Plata, del barrio San Martín
Según detallaron las fuentes, la construcción tenía una dimensión de aproximadamente 32 metros cuadrados y era en su mayoría de madera, a excepción del baño. 
Justamente, allí fue encontrado el cuerpo de la muchacha fallecida después de la intervención inicial de los vecinos del barrio y luego de los Bomberos que trabajaron arduamente en el lugar. 
Fuentes consultadas por este matutino ayer señalaron que el resultado de las primeras pericias arrojaron como posible origen del fuego un cortocircuito. 
Por lo recolectado en la escena, se estima que la precaria conexión y tendido eléctrico en el inmueble habría desembocado en falla en un equipo de música que provocó el primer chispazo. 
De acuerdo a lo que se pudo reconstruir, fueron los vecinos quienes en primera instancia observaron salir humo del inmueble y alcanzaron a rescatar a Juan y al pequeño Santiago, pero cuando quisieron ir en busca de Micaela las llamas ya habían tomado un poder voraz que contrarrestó toda intención de salvataje. 
De inmediato, ambos sobrevivientes fueron trasladados en primera instancia al hospital Samic local, aunque luego se dispuso su derivación a Posadas. 
De esa forma, los heridos quedaron internados en el hospital Madariaga y de pediatría Fernando Barreyro, respectivamente. 
Según las fuentes, Juan resultó con el 55% de su cuerpo quemado y corre riesgo de muerte debido a que se vio comprometido su sistema respiratorio, en tanto que el niño tiene el 25% del afectado por el fuego, pero afortunadamente sus vías aéreas no fueron comprometidas. 
Tal como publicó El Territorio en la víspera, Micaela sufría una discapacidad auditiva, en tanto que Juan padece un leve retraso madurativo. La pareja comenzó a residir en el lugar hace poco más de tres años y Santiago asiste al Espacio de Primera Infancia (EPI) que funcionado en las instalaciones del CIC del barrio Porschka, donde sus guarda un excelente concepto por parte de sus maestras y compañeros, quienes siguen golpeados por el trágico episodio.

En cifras

55%

Juan De Olivera (24) continúa internado tras sufrir quemaduras en el 55% del cuerpo. Las lesiones comprometieron su sistema respiratorio.

25%

Santiago Gael (2) sufrió quemaduras en el 25% de su cuerpo, pero sus vías respiratorias no se vieron afectadas. Se encuentra fuera de peligro.


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