Un pedacito de Apóstoles en la gran Buenos Aires

Domingo 22 de septiembre de 2019
Daniela Cortés

Por Daniela Cortés sociedad@elterritorio.com.ar

Los colores y las formas de Apóstoles se lucen durante el mes de septiembre en la galería Palatina, del barrio porteño de Recoleta, donde se expone una muestra de arte inspirada y realizada en esas tierras del sur de Misiones.
Se trata de una de las galerías de arte más reconocidas en el ambiente artístico argentino y por la que en los últimos años han transitado varias colecciones de artistas misioneros como Mónica Millán, Andrés Paredes, Tulio de Sagastizabal y Milton Kalbermatter entre otros.
La muestra que se expone actualmente se llama ‘Apóstoles’ y es el resultado de un viaje a esa ciudad que hicieron tres artistas: Ignacio De Lucca, Delfina Bourse y Viviana Blanco, que cada uno con su estilo y técnica volcaron sobre sus lienzos y papeles la experiencia vivida en la tierra colorada.
Los tres artistas ya se conocían porque realizaron una exposición conjunta hace cinco años. Pero una cosa es mostrar las obras en un mismo espacio y otra muy diferente es crear esos trabajos artísticos de manera conjunta y solidaria como lo hicieron en esta oportunidad.
El Territorio visitó la muestra la semana pasada y allí dialogó con el artista anfitrión de esta iniciativa novedosa, el apostoleño Ignacio De Lucca. “Hicimos un viaje a mi localidad natal, en julio de este año, y estuvimos recorriendo durante una semana distintos lugares de esa ciudad, observando sus paisajes, su flora y su fauna” contó De Lucca.
Los artistas se instalaron en el taller que el apostoleño tiene en misiones y allí trabajaron codo a codo durante esos días de julio para traducir a sus obras lo que veían y percibían en sus contactos con la naturaleza autóctona. “Fue una experiencia muy positiva porque salíamos a recorrer juntos distintos lugares y después nos poníamos a producir en el taller. Es algo novedoso porque en general los artistas trabajamos en soledad pero esta vez lo hicimos en equipo y creo que eso generó una energía muy buena entre los tres”, detalló el anfitrión de la muestra.
Además, De Lucca comentó que para seleccionar las obras que este mes de septiembre se exponen en Buenos Aires, el trío de artistas funcionó también como un trío de curadores. “Cada uno tuvo que elegir la obra del otro que mejor funcionaría a la dinámica estética de esta muestra. Y el resultado está a la vista. Pudimos lograr una exposición con una especie de hilo conductor invisible pero real que comunica cada creación” explicó.

Experiencia creativa en Misiones
Cuando los artistas viajaron a Apóstoles en el pasado mes de julio sintieron que la naturaleza los estaba esperando: “Fue increíble, un día visitamos la reserva y un grupo de monos carayás posaron como si fuesen modelos para las fotos que pudimos tomar. Luego, Viviana plasmó ese momento con sus carbonillas de una manera impecable”, detaló el artista, a modo anecdótico.
De esa manera se refirió De Lucca a una serie de obras de Viviana Blanco que muestran a los monos jugando en las ramas de los árboles. “En nuestra primera salida y contacto con el terreno nos topamos con una manada de monos carayá. Para mí fue como un sueño. Todo lo que vi en Misiones parecía mágico. Su tierra roja hace contrastar fuerte a todos los colores y el verde con el sol es casi flúo. Todo se transforma con la luz” señaló Blanco.
En tanto Delfina Bourse, se refirió a la experiencia de la convivencia que también aportó su grado de conocimiento entre los artistas. “La convivencia enseguida fluyó y fue hermoso lo que sucedió. Establecimos una rutina de yoga por la mañana, paseos, preparar la comida, los tragos y el mate, salir, sacar fotos, subirlas a Instagram, dibujar, charlar, volver al dibujo, volver a la foto, quedarse pensando, anotar ideas, leer algunos textos, consultar el I Ching” retrató sobre esos días en Apóstoles.

Un retiro artístico
Los tres artistas coincidieron que los días en la ciudad de la Yerba Mate fueron una especie de retiro artístico que les aportó mucha creatividad. “Si bien, para mí es una paisaje conocido, me pasa que cada vez que regreso siempre hay alguna imagen que me sorprende. Mientras, para las chicas era todo novedoso”, contó De Lucca. “El frondoso colchón de hojas de ambay, los güembé, las orquídeas todo fue volcado a las obras”, agregó.
En toda la muestra que se expone por estos días en Buenos Aires hay registros de la abundancia de la vegetación misionera tanto desde sus colores como de sus formas y tamaños. En los diseños de carbonilla sobre papel de Blanco. En los acrílicos sobre tela de Delfina Bourse y en las acuarelas sobre tela de Ignacio De Lucca.
Si el observador es atento, podrá deleitarse con un pedacito de Apóstoles en cada milímetro de estas obras.

El Territorio no tiene responsabilidad alguna sobre comentarios de terceros, los mismos son de exclusiva responsabilidad del que los emite.

El Territorio se reserva el derecho de eliminar aquellos comentarios injuriantes, discriminadores o contrarios a las leyes de la República Argentina