Una excusa para privar a los hijos de estar con uno de sus padres

Domingo 5 de julio de 2020
Laura Chaves, abogada.
Daniela Cortés

Por Daniela Cortés Corresponsalía Buenos Aires

La cuarentena decretada por el gobierno nacional para evitar los contagios por coronavirus tuvo un impacto negativo en niños y adolescentes, hijos de padres separados, que estaban acostumbrados a convivir algunos días con mamá y otros con papá y que de un día para el otro se vieron privados de este derecho.
Hace ya 108 días que muchos hijos menores de edad están impedidos de ver a uno de sus progenitores porque la cuarentena sirvió como excusa para evitar ese encuentro que es fundamental para el crecimiento armónico de los hijos. Hay niños pequeños que preguntan por qué no pueden ver a mamá o a papá y otros un poco más grandes que advierten que se trata de un conflicto entre sus padres. Pero ambos sufren por esta privación que los mantiene en el medio de un conflicto no resuelto por sus padres.
A medida que se fueron publicando en el Boletín Oficial de la Nación las sucesivas prórrogas del decreto que estableció el aislamiento social preventivo y obligatorio, paralelamente también se fueron resolviendo las diferentes excepciones entre las que figuró la realidad de los padres separados, a los que se les permitió salir a buscar sus hijos para cumplir con sus obligaciones como padres.
Pero en la práctica se dieron todo tipo de situaciones violatorias de los derechos de los niños: padres que por vivir en diferentes municipios no podían viajar por falta de transporte público o de permisos a tener contacto con sus hijos, madres desbordadas por tener que hacerse cargo de manera permanente de sus hijos sin ningún tipo de ayuda de los papás o niños a los que no se les permitía ni siquiera un diálogo telefónico con alguno de sus padres.
El Territorio diálogo con la abogada Laura Chaves Luna, especialista en niñez, adolescencia y familia, quien contó que desde que se inició la cuarentena empezó a recibir “una catarata de consultas sobre los regímenes de comunicación vigentes entre progenitores de niños, niñas y adolescentes que se vieron privados de poder estar con sus hijos porque el ex cónyuge así lo dispuso”.
Seguidamente advirtió que “para colmo los juzgados de Familia en general trabajaron como en feria extraordinaria y eso ayudó a que se cometieran muchas injusticias en relación al derecho que tienen los hijos de parejas separadas, de poder convivir con ambos progenitores y a gozar de un buen vínculo  con madre y padre, independientemente de la relación que tengan esos dos adultos”.
La abogada pidió imaginar “la angustia de ese niño privado de ir a la escuela, de estar con sus amigos, de hacer la rutina de vida a la que estaba acostumbrado y encima de todo, de ver a uno de sus padres. Un combo realmente cruel que los adultos deberíamos tener en cuenta y resolver de la mejor manera para esos miles de niños.”
En este punto la especialista destacó que es necesario clarificar que una cosa es la conyugalidad que es la relación de pareja entre los adultos, es decir los padres. Y otra muy diferente es la parentalidad que es el vínculo de cada uno de esos progenitores con los hijos. Lo que pasa muchas veces es que cuando las parejas se separan, esa separación termina impactando negativamente en la relación de parentalidad, y eso no debiera ocurrir porque los hijos siempre debieran estar fuera de todo tironeo entre sus padres.
En ese contexto, la abogada explicó que “estas situaciones que no siempre son armoniosas y que terminan muchas veces judicializadas. En el marco de la cuarentena se agudizaron,  porque se usó el pretexto de un supuesto cuidado para evitar la infección de coronavirus como pantalla para evitar que muchos hijos puedan ver a sus padres o sus madres”.
Además advirtió que “hoy la situación es angustiante para muchos padres, madres e hijos que no pueden verse y sin dudas dejará muchas heridas porque el rencor y el resentimiento está abriendo abismos emocionales en las familias que ninguna vacuna podrá inocular”.
Respecto de esto, la abogada dijo sentirse “preocupada por algunas resoluciones de organismos oficiales y desde algunos juzgados donde no se tiene en cuenta el valor supremo de la vida y del desarrollo emocional de los hijos menores de edad” y reflexiono “no sé si encontraremos una vacuna contra el coronavirus pero es urgente que desde el aislamiento desarrollemos nuestros propios mecanismos de defensa para estar inmunes ante la ausencia del Estado en estas cuestiones referidas a la plena vigencia de la libertad y la justicia para niños, niñas, adolescentes y familias”.

Los niños primero
La abogada dijo que “es entendible el cuidado de la salud pública pero resulta inaceptable que no se respeten los derechos de los niños” y en ese sentido advirtió que “ninguna emergencia puede vulnerar los derechos elementales de los niños”.
En otro punto de la charla la especialista en derechos de los niños destacó que “en materia de derecho las leyes se ubican en un sistema piramidal donde ninguna normativa puede ir en contra de  aquellas que están en la cúspide, como la Convención de los Derechos del Niño, que establece que el hijo tiene derecho a tener contacto con el progenitor con el que no convive o la Convención Americana de Derechos Humanos que establece que aun en situaciones de emergencia los derechos de los niños no pueden ser suspendidos”.
La abogada también destacó que en nuestro país “rige la ley de protección integral que tiene como objetivo la protección de todos los derechos de los niños y adolescentes y el Código Civil que establece que tanto el padre como la madre siguen siendo responsables sus hijos aunque estén separados o divorciados. Se pasó de la patria potestad a la responsabilidad parental donde el niño deja de ser propiedad de la madre o del padre para ser un sujeto de derecho que necesita de ambos”.
Según Chaves “desde el inicio de la pandemia en nuestro país rige una tesis prohibicionista que amparada en la protección de la salud pública colisionó de frente con muchos derechos y garantías que no fueron tenidos en cuenta. Una especie de mirada paternalista de un Estado que te dice lo que podés o no podés hacer sin tener en cuenta las miles de realidades que se llevó puesta la pandemia”. 

Buscan saber cuántos menores están en esa situación

La Agrupación Argentina de Familiares por los Niños es una organización no gubernamental (ONG) que promueve el cuidado compartido e igualitario de los hijos de las parejas separadas. “Recibimos muchos reclamos durante el aislamiento obligatorio de gente que nos llamaba para contarnos que no los dejaban ver a sus hijos. Por eso iniciamos esta campaña en las redes sociales en las que pedimos que no haya más hijos rehenes en cuarentena”, explicó a El Territorio la trabajadora social de esa organización,Solange Cruz Cortés.
Seguidamente la profesional sostuvo que “lamentablemente cuando una pareja se separa muchas veces alguno de los padres impide el contacto de los hijos con el otro progenitor o con los abuelos o el resto de la familia. Ese drama se agudizó en la cuarentena porque a los que toman a sus hijos como objetos personales les vino muy bien esto de decir que los tienen en sus casas y por temor al coronavirus no permiten ningún contacto con el otro progenitor”.
Desde la organización están haciendo un estudio para saber cuántos niños y adolescentes argentinos perdieron vínculo con alguno de sus padres por decisión arbitraria del otro progenitor. “Empezamos una especie de encuesta nacional para tener información precisa sobre cuántos menores de edad hoy están sufriendo esta pérdida de derecho de poder compartir su crecimiento tanto con la mamá como con el papá”. 

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